Internacional
24 jul 2026
19:26
El fundador de Tesla, SpaceX y AI sostiene que la verdadera discusión es cuánto falta para que la inteligencia artificial supere definitivamente las capacidades humanas y altere la economía, la ciencia y la forma en que las grandes potencias compiten por el liderazgo tecnológico.
Ese fue el eje de una extensa entrevista que concedió a The Economist, donde conversó durante casi noventa minutos con la editora en jefe de la revista, Zanny Minton Beddoes. A lo largo del diálogo abordó inteligencia artificial, energía, política, geopolítica, redes sociales y el futuro de la civilización, aunque todas esas cuestiones terminaron orbitando alrededor de una misma idea: la velocidad con la que avanza la inteligencia artificial podría desencadenar una transformación sin precedentes.
Un punto de inflexión para la inteligencia humana
Musk considera que el crecimiento de los modelos de inteligencia artificial está entrando en una etapa exponencial y que los próximos años marcarán un punto de inflexión. “La IA podría superar la suma de la inteligencia humana en alrededor de cinco años”, afirmó durante la entrevista, antes de llevar esa idea un paso más allá: “Realmente no va a haber nada que la IA no pueda hacer mejor que los humanos, aparte de ser humanos, tal vez”.
Para explicar la magnitud del cambio recurrió a una comparación provocadora. “Somos básicamente chimpancés evolucionados”, sostuvo, al plantear que resulta difícil imaginar que la humanidad conserve una posición dominante frente a una inteligencia cuya ventaja cognitiva sea comparable a la que hoy separa a las personas de otros primates.
Elon Musk afirmó que la inteligencia artificial podría superar la suma de la inteligencia humana en alrededor de cinco
Robots, automatización y una nueva economía
La visión de Musk no termina en el desarrollo del software. En su diagnóstico, la inteligencia artificial y la robótica avanzan de manera paralela y terminarán convergiendo en un mismo proceso de transformación productiva.
Si los sistemas inteligentes pueden diseñar y los robots ejecutar buena parte de las tareas físicas, producir bienes y prestar servicios será cada vez más barato. Para Musk, ese escenario desembocará en una “era de abundancia extraordinaria”, impulsada por una productividad sin precedentes y una drástica reducción de los costos de producción.
Detrás de esa idea aparece uno de los debates centrales que atraviesa hoy a Silicon Valley: el trabajo humano dejaría de ser el principal factor de creación de riqueza. La productividad dependería, cada vez más, de la capacidad computacional, la infraestructura energética y el despliegue masivo de sistemas inteligentes capaces de operar de forma continua.
El avance conjunto de la inteligencia artificial y la robótica anticipa una economía dominada por robots y una baja de los costos de producción (REUTERS/Maxim Shemetov)
El desafío ya no es crear la IA, sino convivir con ella
El avance acelerado de estos modelos también plantea interrogantes sobre quién controlará una inteligencia superior a la humana. Lejos de ofrecer respuestas definitivas, Musk volvió a insistir en uno de los temas que más lo preocupan desde hace años: el riesgo de desarrollar una inteligencia artificial general que termine evolucionando hacia una superinteligencia.
Según el politólogo, esa diferencia explica por qué la inteligencia artificial se convirtió en uno de los principales activos estratégicos del siglo XXI. Quien consiga desarrollar primero los sistemas más avanzados no solo obtendrá ventajas comerciales, sino también capacidades científicas, industriales y militares que podrían alterar el equilibrio de poder global.
Tomás Trapé señaló que la carrera por la inteligencia artificial redefine el poder global entre Estados Unidos, China y una Europa más enfocada en la regulación.
El método Musk: construir el futuro para financiar el presente
Trapé también propuso una lectura sobre la forma en que Musk comunica sus proyectos. A su juicio, el empresario no solo desarrolla tecnología: construye relatos capaces de movilizar inversiones hacia iniciativas que requieren miles de millones de dólares y cuyos resultados pueden tardar años en materializarse.
“Cuando hablamos de este sector son empresas que venden futuro. El presente se sostiene con el financiamiento que continuamente consiguen en el mercado”.
Musk sostuvo que la inteligencia artificial podrá desarrollar medicamentos, diseñar materiales y resolver problemas de ingeniería mejor que los humanos.
Fuente/INFOBAE
© Digital LU 2025 - Todos los derechos reservados, Diseño Equipo Buyercat