Deporte
30 nov 2025
22:13
El sueño lila está vivo. A la vuelta de la esquina. A 90 minutos de gritar: “¡Volvimos!”. Real Potosí goleó con autoridad 4-0 a San Juan FC en el Víctor Agustín Ugarte y desató una fiesta que hace mucho no se veía en Potosí. Más de 20 mil corazones latieron al unísono, con lágrimas, nervios y fe. No llovió agua, pero llovieron goles y esperanza. El equipo potosino encumbró a “G” lila en mayúscula: Gustó, Ganó y Goleó.
Desde el pitazo inicial, el equipo dejó claro que Potosí quiere y merece fútbol profesional. El primer grito de gol llegó desde los pies de Carlos Rueda y explotó la hinchada lila. Luego, Vladimir Castellón volvió a encender la pólvora para que el descanso llegue con ventaja e ilusión.
Pero el segundo tiempo fue una auténtica declaración: Real Potosí no está jugando solo una final; está jugando su historia. Castellón firmó su doblete y el estadio se vino abajo. Y cuando el corazón ya no daba más, apareció Harold Reyna, a los 47 del complemento, para sellar el 4-0 y abrazar el sueño.
La emoción fue tan grande que muchos hinchas lloraron. Abuelos, niños, familias enteras que guardaron en el alma años difíciles, sintieron que este equipo sí puede devolverles la gloria.
Este triunfo tiene dedicatoria: al eterno Samuel Blanco Blanco, quien desde la tribuna del cielo seguramente alentó este renacer lila.
Ahora queda la batalla final en Santa Cruz. Noventa minutos que pueden cambiarlo todo. Noventa minutos para que Potosí vuelva a la Liga.
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